Una de bandoleros en la aldea de Zapateros

José María el Tempranillo, por John F. Lewis


Recojo aquí tres noticias de la prensa escrita aparecidas en 1907 y relacionadas con la aldea de Zapateros y el paso de bandoleros por nuestros alrededores. Recuerdo que cuando yo era pequeño, tal vez para asustarnos y que no nos “echáramos al monte” en nuestros ratos libres, sobre todo para que no nos acercáramos a la laguna por el peligro que entrañaba el bañarse en ella, nos contaban historias sobre bandidos que merodeaban por los alrededores, que robaban en los lagares y se escondían en la laguna. La verdad sea dicha, mucho, mucho caso no hacíamos.

Asalto a un carruaje


Una de las noticias, titulada “El bandolerismo”  es del Diario de Córdoba de 19 de enero de 1907. En ella se da cuenta de la denuncia formulada por un zapatereño ante la Guardia Civil sobre el robo a mano armada de dos caballerías por parte de dos desconocidos.

La segunda noticia, titulada “Pernales en la provincia de Córdoba”, es también del Diario de Córdoba, pero de 23 de julio del mismo año. En esta hablaban del bandolero Pernales, famoso bandido que aparecía en aquellas historias que nos contaban nuestros mayores. Nos cuentan que El Pernales y un acompañante, probablemente Antonio Jiménez Rodríguez, el Niño del Arahal, después de ser vistos por Écija, pasaron a la provincia de Córdoba entrando por los alrededores de Puente Genil, lugar de Rabanal y cortijo de don Miguel Moyano, para luego, perseguidos por la Guardia Civil, ir hacia Zapateros por Monturque. Seguidamente, transcribían la información de su corresponsal en Aguilar que narraba el encuentro de los dos bandidos con el carruaje de un diputado por Lucena que viajaba con dos señoras de su familia:

Francisco de Paula José Rios González, Pernales


Al parecer Pernales se identificó y exigió mil pesetas. El diputado, don Vicente Romero, rico propietario de Aguilar, le ofreció lo que tenía, algo de plata, lo que rechazó Pernales diciendo “que él no pedía limosna”. Después de una discusión y antes de dejar partir al carruaje, Pernales se acercó a las señoras para decirles que él no era un asesino y que respetaba a las mujeres. Denunciado el hecho en Aguilar, la Guardia Civil inició una persecución sin que conste en la noticia el resultado de la misma.

La tercera noticia, titulada “Las arrogancias del Pernales: ni mendigo ni asesino”, apareció en el diario La Correspondencia de España de la misma fecha que la anterior. Es la misma noticia pero aderezada y novelada con la impronta romántica. Presentan a un Pernales cortés en el trato con el diputado, altivo en el desprecio de unas cuantas monedas y considerado y caballeroso con las señoras al tranquilizarlas respecto de sus intenciones.

Francisco de Paula José Rios González, Pernales, nacido en Estepa el 23 de julio de 1879, tal vez el último bandolero, falleció muy poco después abatido por la Guardia Civil, junto con el Niño del Arahal, en Las Morricas, Albacete, el 31 de agosto de 1907, un mes después de sus correrías por la aldea de Zapateros.

De izquierda a derecha, los cuerpos del Niño del Arahal y Pernales


Ya mataron a Pernales

Ladrón de Andalucía

El que a los ricos robaba

Y a los pobres socorría.

Juan Estrada Aguilera




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