MANIFIESTO POR LA DENOMINACIÓN DE ORIGEN ESPECIAL “MORILES ALTO”

Lagar de Crespo

Con independencia de la necesaria diversificación hacía otros productos enológicos, ya es hora de que se adopten los acuerdos en orden a la mejora de la zona de calidad de Moriles Alto, con subvenciones para el replante de la variedad Pedro Ximénez, para la revalorización de dicha uva sobre otras variedades (una fanega de Pedro Ximénez, produce menos que de otras variedades como por ejemplo balai,  vidueño, airen,…el agricultor planta aquella que le da más beneficios si en el precio de la uva, año tras año, no se distingue procedencia, variedad y calidad) y para la promoción de nuestros vinos, con el establecimiento de la Denominación de Origen Calificada dentro de la actual Denominación Montilla Moriles.

Es un contrasentido que nuestra tierra albariza, ideal para la producción de unos finos naturales, que no necesitan azucares añadidos ni encabezados de alcohol, excelentes de calidad y nunca superados por los finos de otras zonas vinícolas, esté hoy día plagada de olivos, con muchas parcelas en tierra calma y otras muchas cultivadas con variedades distintas a la Pedro Ximénez, que es el injerto que históricamente ha sido el origen de nuestro famoso vino y motor de nuestro desarrollo económico.

Fue además un contrasentido que, durante el boom del aceite de oliva y las subvenciones, se subvencionara además, en la zona de Moriles Alto, el arranque de viña y se permitiera la plantación de hectáreas y hectáreas de olivos, cuando no, una vez cerrado el grifo de hectáreas acogidas a las subvenciones europeas, el abandono de cultivo.

Por otro lado, no debemos olvidar que la diversificación ya existía, aunque históricamente haya predominado la producción de vino fino, ya que de la misma variedad de uva obtenemos además un maravilloso Pedro Ximénez dulce, que ha recibido, en distintas ferias europeas y españolas y de diversas bodegas de nuestro entorno, importantísimos premios nacionales e internacionales; unos amontillados que también han sido repetidamente premiados; olorosos de recias y longevas soleras; vinos jóvenes afrutados de exquisitos aromas y refrescantes paladares; arropes y gachas de mosto para terminar nuestras comidas; el fino de tinaja sin los aromas del roble, hoy de moda para otros paladares que empiezan a conocer el vino; el mosto sin alcohol; y finalmente un vinagre exquisito que, como bien saben quienes cocinan, cunde como ningún otro.

Conviene recordar que como “Moriles”, primero se conocieron unos pagos en cuyos lagares se producía un vino famoso en toda España y que adopto dicho nombre. Después, cuando la aldea de Zapateros y gran parte de esos pagos vinícolas se emanciparon de Aguilar de la Frontera, se adoptó el nombre de esas tierras y ese vino para el nuevo municipio. Nunca ni para ningún otro lugar, ha estado más justificada la concesión de la Denominación de Origen Especial.

Un año más, en la Cata del Vino y en el Pregón de la Feria en honor de la Virgen del Rosario, hemos oído de boca de las autoridades las consabidas alabanzas a “nuestros caldos” y nuestra hospitalidad. Es hora de que dichas autoridades hablen desde sus despachos y desde los foros donde se adoptan los acuerdos,  aprobando las resoluciones encaminadas a cumplir lo que prometen. Después seguirán siendo recibidos con la misma hospitalidad, pero tendrán más muestras de agradecimiento y, a lo mejor, más votos, y podrán estar orgullosos de haber colaborado en la mejora de un pueblo.

Por todo lo expuesto, esta asociación exige a los poderes públicos, desde el Ayuntamiento hasta el Gobierno de la nación, pasando por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Montilla-Moriles, entre otras, la adopción por quien corresponda de los siguientes acuerdos:

– Creación de la Denominación de Origen Calificada “Moriles Alto”.

– Establecimiento de subvenciones para dicha zona encaminadas al arranque de otras variedades y otros tipos de cultivos.

– Establecimiento de subvenciones al replante en dicha zona de la variedad Pedro Ximénez.

– Aprobación de exenciones fiscales para los productores de dicha variedad en la zona citada durante los años de carencia.

– Aprobación de ayudas a la comercialización y exportación de los productos originarios de la zona.

Desde esta asociación se insta a todo tipo de asociaciones, entidades, empresas y organismos para que se unan a este manifiesto, le den difusión entre sus asociados, clientes y amigos, e insten de las administraciones la adopción de estas y otras medidas conducentes al desarrollo de nuestro municipio.

Si hace 100 años, nuestros ancestros pusieron sus ilusiones, su trabajo y su empeño en lograr la emancipación con respecto de Aguilar de la Frontera para constituir un municipio independiente y así administrar sus propios impuestos y los ingresos provenientes de otras instituciones en beneficio del propio pueblo, hoy, las generaciones presentes tenemos el deber de luchar porque la riqueza mayor de nuestra tierra, nuestros singulares y afamados vinos, produzcan todas sus rentas o la mayor parte entre nosotros, para nuestro propio desarrollo y que cada día sean menos los morilenses que, obligados, tengan que dejar su tierra para ganarse el sustento.

Juan Estrada Aguilera


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